sábado, 24 de marzo de 2012

Restauración e intervención en la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Alanis (Sevilla).


Ya se encuentra en su ermita la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Alanis (Sevilla), después de haber sido sometida a una ardua restauración.


Nuestro Padre Jesús Nazareno, imagen de tamaño natural, atribuida a Luís Hernández en 1588, de madera de nogal, cabeza y manos, policromada al óleo. La talla del Señor fue restaurada en 1970 por Andrés Álvarez Cobo, suprimiéndole la melena de pelo natural y tallándole la que posee. Además ejecutó un nuevo cuerpo y desvió bastante la cabeza hacia el lado derecho, queriéndole dar mayor movilidad a la talla. En 1985 es nuevamente restaurada por Manuel Doblas y en el año 2000 restaurada por Miguel Ángel Marín Almellones. Recibe culto en la Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno de la localidad sevillana de Alanís.

La restauración de la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, se ha fundamentado en dos líneas de actuación, por un lado, la conservación y por otro la estructural.

La imagen en su totalidad presentaba marcados casi todos los ensambles, con aperturas y alteraciones a simple vista. Los más críticos son los que se ubicaban en cabeza, espalda, pies y peana, estos son el punto más importante de la obra por su sentido estructural, dichos ensambles mostraban grietas considerables de varios centímetros.

Después de un primer examen ocular se procedió a un examen más exhaustivo con la realización de TAC y Rayos X. En dichos estudios, aparecieron gran cantidad de clavos repartidos por todo el cuerpo, llegando a contabilizar más de 200. También se visualizaban con claridad varias fracturas, que afectaban directamente a la estructura y estabilidad de la imagen, corriendo esta un grave riesgo de caída.
Como cito anteriormente, el estado de conservación de la imagen, a nivel estructural y de soporte, era muy deficiente, por lo que fue aconsejada con urgencia su restauración, corría el riesgo de que los daños fuesen irreparables. Cabe destacar la poca estabilidad, así como las malas intervenciones anteriores, habiendo modificado y desvirtuado la originalidad inicial de la imagen, añadiendo elementos perjudiciales como clavos, nuevas policromías, etc. 

El tratamiento de conservación y restauración que se ha llevado a cabo sobre la imagen, ha consistido en restaurar y conservar los elementos originales (cabeza y manos), para transmitir esta obra al futuro, tal y como fue concebida originalmente, eliminando repintes y recuperando la policromía original.

El cuerpo realizado en 1970, de madera de baja calidad, debido a su mal estado por las múltiples fracturas, clavos, inestabilidad, agarre a la base y malas intervenciones antes citadas, así como su nulo valor artístico tratándose de un cuerpo sin anatomizar (de maniquí), ha sido sustituido por uno nuevo, proporcionado entre sí, anatomizado, realizado en madera de cedro y anclado a una nueva peana de pino. Los ensambles en este proporcionan una mayor estabilidad y los materiales utilizados son de óptima calidad.
Tras un intenso estudio de la talla, he llegado a la conclusión que podríamos encontrarnos, por la hechura de la pieza y sus características principales, que es la obra inicial del artista llerenense Luis Hernández, entallador. Una pieza única de finales del siglo XVI.

Por último, comentar que se han eliminado hasta cinco capas de policromía del rostro del señor, aplicadas posteriormente sobre la original, además de la suciedad que poseía la imagen, de las cuales después de un largo proceso de restauración, se ha podido rescatar la policromía original. No obstante, la policromía encontrada ha servido para poder interpretarla en las zonas inexistentes así como en el nuevo cuerpo.

ANTES














DESPUÉS